El Banco Mundial recortó su previsión de crecimiento para la Argentina y estimó que la economía se expandirá un 3,6% este año, por debajo del 4% que proyectaba en enero. Aun así, el organismo considera que el país seguirá mostrando un desempeño superior al promedio de América Latina y el Caribe.
La actualización fue difundida este martes en el informe de Perspectivas Económicas Globales (Global Economic Prospects), en el que también revisó a la baja las previsiones para buena parte de la economía mundial ante un escenario de menor crecimiento y mayores tensiones comerciales.
Para la Argentina, el Banco Mundial proyecta una expansión del Producto Bruto Interno (PBI) de 3,6% en 2026 y prevé un crecimiento similar para los dos años siguientes. De esta manera, moderó en 0,4 puntos porcentuales la estimación para este año respecto del informe publicado en enero y también ajustó levemente las perspectivas para el período posterior.
El organismo señaló que la actividad mostró una desaceleración en los primeros meses del año. “El crecimiento se fortaleció a comienzos de 2026 en varias economías sudamericanas, en parte reflejando el arrastre positivo de fines de 2025, aunque se moderó en Argentina debido a unas condiciones monetarias que continúan siendo restrictivas“, indicó.
En materia de inflación, destacó los avances observados tras el programa de estabilización económica. Según el reporte, la inflación núcleo “se redujo marcadamente en Argentina tras las medidas de estabilización adoptadas previamente, aunque las condiciones monetarias siguen siendo restrictivas”.
El Banco Mundial también remarcó que el país se verá beneficiado por su condición de exportador neto de energía. “Entre los exportadores netos de energía, los mayores precios energéticos respaldarán los ingresos por exportaciones y los balances externos“, sostuvo.
En ese contexto, consideró que “en Argentina, se proyecta que el crecimiento permanezca relativamente sólido y estable, en torno al 3,6% durante 2026-2028, respaldado por las exportaciones, pero limitado por políticas monetarias y fiscales restrictivas en el ámbito doméstico”.
La nueva proyección se conoce pocas semanas después de que el Fondo Monetario Internacional también revisara a la baja sus previsiones para la economía argentina. En la actualización de abril de su informe de perspectivas globales, el FMI estimó que el PBI crecerá 3,5% este año, frente al 4% que había proyectado en enero.
Según explicaron entonces fuentes del organismo el ajuste respondió “en gran medida por el menor impulso de la actividad en la segunda mitad del año pasado”. Para 2027, el Fondo mantuvo una previsión de crecimiento de 4%.
De concretarse las estimaciones de ambos organismos, la Argentina seguiría ubicándose entre las economías de mejor desempeño de América Latina durante este año, aunque con una recuperación más gradual que la prevista a comienzos de 2026. El promedio para la región es una expansión prevista de 2,2% este año y 2,5% en 2027.