Tal como lo hizo varias veces el año pasado, ArcelorMittal Acindar vuelve a frenar otra vez su producción en una de sus instalaciones en Santa Fe por la caída de las ventas de acero, en un contexto complejo para la siderurgia nacional.
La medida implicará el apagado de los hornos de la línea de acería entre el lunes y el jueves de la próxima semana en su planta de Villa Constitución. Así, la actividad se interrumpirá el lunes feriado y se retomará el viernes.
Luego de ajustes previos que se realizaron en otras fábricas de la compañía, por el momento, la paralización alcanzará únicamente a esta área, en principio, durante esos días.
El gremio ya fue informado de la decisión y considera que es parte de un proceso de adaptación a las condiciones actuales del mercado, que dejó de caer pero continúa sin mostrar señales de recuperación. La decisión afecta a alrededor de 200 operarios, distribuidos en distintos turnos.
La producción actual de Acindar se encuentra alrededor de 40% por debajo de los niveles históricos que mantenía hasta hace dos años. Entre enero y mayo, la empresa acumuló 10.000 toneladas de acero por encima de lo previsto, debido a una demanda menor a la estimada a comienzos de 2026.
Así, la decisión busca evitar la acumulación de stock y adecuar la producción a las necesidades actuales del mercado, en un escenario donde la construcción y buena parte de la industria continúan con niveles de actividad inferiores a los registrados hasta 2023.
En ese sentido, las previsiones actualizadas estiman que Acindar producirá 860.000 toneladas de acero este año, de las cuales cerca de 120.000 toneladas se destinarían a exportación y el resto al mercado interno. El volumen sigue lejos de las más de 1.100.000 toneladas que la compañía producía hasta 2023.
Según la Cámara Argentina del Acero (CAA), la cadena de valor del acero atraviesa una “contracción crítica”, por una caída interanual superior al 10% y niveles de capacidad ociosa que alcanzan el 60% en segmentos específicos. A la demanda interna debilitada, se suma la presión de las importaciones, particularmente de China, que inunda el mercado global con productos de acero subsidiado.
Así fue que, en distintas ocasiones, la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero) advirtió que el Estado chino respalda a sus productores con una amplia gama de subsidios, lo que hace que sea imposible competir en igualdad de condiciones.
Mientras tanto, Acindar continúa diversificándose, con inversiones en distintos negocios, como energías renovables, para reducir el costo de la electricidad que emplea en sus procesos.
Al respecto, la compañía anunció una inversión de US$ 80 millones para mejorar la infraestructura del puerto de Villa Constitución, obra que busca fortalecer la logística y potenciar las exportaciones en los próximos años.
A su vez, la semana pasada, junto con PCR, inauguró las obras de ampliación de la Estación Transformadora de Ezeiza, que demandaron una inversión de US$ 40 millones y buscan fortalecer el sistema argentino de interconexión (SADI).