Como sucede con el Salario Mínimo Vital y Móvil, que en agosto es de $ 376.600 mensual y cada vez se aleja más de lo que realmente se paga en la calle, la brecha entre el sueldo “oficial” de las empleadas domésticas (fijado por la Comisión de Trabajadoras de Casas Particulares) y el que abonan en la práctica los empleadores ya supera el 100% y puede llegar al 200%, cuando la diferencia a fines del año pasado era entre 50% y 100 por ciento.
Si se toma en cuenta el salario por hora del personal dedicado a tareas generales de limpieza, que es la categoría más numerosa, el sueldo acordado para agosto de 2026 es de $ 3.804,66, mientras que lo que está pagando la gente va de $ 7.500 a $ 12.000, según los acuerdos particulares.
Es decir, en el primer caso la diferencia es de casi el doble (97% o $ 3.696) y en el segundo, del triple (215% o $ 8.195,34). A estos valores se suelen adicionar los viáticos, además de los aportes patronales correspondientes a cada categoría horaria.
Con el incremento de 1,9% pautado para agosto en la última reunión también se volvió a acordar el pago de un bono no remunerativo por única vez de $ 20.000 para quienes prestan tareas más de 16 horas semanales. A la vez se estableció un pago de $ 11.500 para los que trabajan menos de 16 horas y más de 12 horas semanales, y de $ 8.000 para menos de 12 horas semanales.
Pero, aunque se agregara la proporción del bono de $ 20.000 a una empleada que trabaja 16 horas semanales, es decir, $ 1.250 por hora, el valor total del salario igualmente quedaría en $ 5.054,66, también lejos de lo que se está pagando.
Los incrementos que se fueron pautando para este sector estuvieron por debajo de la inflación.
En enero de 2026, el sueldo por hora sin retiro para tareas generales era de $ 3.250,10. En febrero, se aplicó un incremento del 1,5%, mientras que la inflación fue de 2,9%. En marzo también subió 1,5%, con inflación de 3,4%. Así, solo en esos dos meses las subas fueron de la mitad de la inflación.
En abril el incremento fue de 1,8% (inflación de 2,6%), en mayo llegó a 1,6% (2,1%), en junio fue de 1,5% y en julio de 1,4% (con inflación de 1,9% y 2,1%, respectivamente).
Además de las actualizaciones del sueldo básico, como el salario oficial se iba quedando cada vez más rezagado, se acordó el pago de bonos en febrero y marzo, que iban de $ 8.000 a $ 20.000 por mes, según las horas trabajadas por semana.
Esos bonos se incorporaron al salario: 50% del bono de marzo en abril y el otro 50% en julio.
Así, el personal doméstico —con 1,7 millón de trabajadoras, con 3 de cada 4 trabajadoras en la informalidad— acumuló durante la actual gestión de gobierno una caída equivalente a poco más de un tercio de su poder adquisitivo, por encima de las pérdidas con los gobiernos anteriores.