Luego de siete meses de cierta estabilidad en los precios, prevén subas en la carne vacuna para fin de año, que podrían llegar hasta 10% estiman, por la menor disponibilidad de oferta de los últimos meses y el efecto de el Súper Niño.
Esperan que los ajustes en las góndolas sean progresivos en las próximas semanas antes de las Fiestas, aunque admiten que la baja del consumo deja poco margen para aumentos significativos.
Estas subas sumarían presión en la inflación y se prenden las alarmas por el impacto que podría tener en la tendencia de desaceleración que el Gobierno persigue.
Alimentos y bebidas es la categoría de más incidencia en la medición actual del índice, con un peso de 23,4%. Y la carne es la de mayor relevancia dentro de ella, con una representación de entre el 7% y el 13%, según la región del país.
La carne pesa entre 7% y 13% en la medición de alimentos y bebidas dentro de la inflación. Foto: archivo
En lo que va de 2026, los aumentos acumulan 15,6% y se concentraron en el primer trimestre, especialmente. Entre enero y marzo, fueron de %, según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva). Desde entonces, se moderaron. En septiembre, el precio promedio en supermercados y carnicerías avanzó 0,5% mensual.
Pero, de acuerdo a Ipcva, en el último año, los precios de los distintos cortes tuvieron variaciones de 49,8%, por encima de la inflación de los últimos 12 meses, que fue de 33,4%, informó el martes el Indec.
Por ejemplo, las hamburguesas congeladas en envases de cuatro unidades subieron 54,2% comparado a septiembre de 2025, mientras que la carne picada avanzó 51,5%; el asado, 50,5%; la nalga, 50,1%; el cuadril, 49,5%; y la paleta, 48,4%. En cambio, el pollo entero aumentó 28,6%, por debajo del IPC, al igual que el pechito de cerdo, que subió 13,9%.
Lo que viene para el precio de la carne
“Viene un ajuste de valores del ganado gordo desde la semana que viene hasta a fin de año en el orden de 10%, que va arrastrar a las otras categorías de invernada, con un correlato en los precios al público por inundaciones en el noreste, demoras en siembras de cosecha gruesa, falta de piso para pastorear y dificultades para transitar caminos de tierra. Todo va a afectar productividad y oferta. La buena noticia es que ocurre en temporada de días más largos, con mejor radiación y evaporación”, previó Víctor Tonelli, asesor ganadero.
Para Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), más que un aumento de precios, será “una recuperación” en función del atraso de los últimos meses. “Desde abril, la carne subió por debajo del IPC y los precios de hacienda están por debajo de los precios máximos de marzo. Por ende, puede haber una recuperación por debajo de 10%”, adelantó.
El consumo per cápita se redujo a 46 kilos anuales, 9,5% menos. Foto: archivo
En tanto, Carlos Roldán, presidente de la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes (ASRC) advirtió que “en el corto plazo podría haber una baja de precios, porque se buscará colocar carne a la venta que no se podrá reubicar en campos”, pero anticipó que “faltarán terneros en 2027”. “Venimos de incendios en 2022 e inundaciones en 2023. Nos demora tres años en acomodarnos”, explicó.
Más exportaciones y menos consumo de carne
Los aumentos previstos se dan en un contexto de suba de exportaciones y el consumo interno deprimido, que persiste en el nivel más bajo de los últimos casi 30 años.
La Argentina está en el top 3 mundial de consumo de carne bovina, aviar y porcina, en el segundo puesto del ranking, superada solo por los Estados Unidos y por delante de Australia. Si se considera solo carne vacuna, es el mayor consumidor per cápita global, aunque crece la ingesta de pollo y cerdo por la caída de poder adquisitivo y el cambio de hábitos alimenticios.
Consumo y exportaciones de carne
- La Argentina está en el top-3 mundial de consumo de carne vacuna.
- El consumo per cápita promedio se redujo a 46 kilos anuales, 9,5% menos.
- Agosto fue uno de los peores con menor cantidad de animales faenados en los últimos 47 años.
- Entre enero y septiembre, se produjeron 2.203 millones de toneladas, 6,6% interanual menos.
- Entre enero y agosto, las exportaciones subieron 6,5% interanual.
- La oferta interna para los consumidores locales se redujo 11,3%.
Así y todo, en los primeros ocho meses del año, se consumieron 1.377 millones de toneladas res con hueso, 175.600 toneladas menos que en igual período de 2025. Como consecuencia, el consumo per cápita promedio se redujo a 46 kilos anuales, 9,5% menos que un año atrás, una caída de 4,9 kilos por persona, según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra).
Además de esta retracción, hay menor disponibilidad de hacienda. En agosto, los frigoríficos faenaron 1.011 millones de cabezas, 12,9% menos que en el mismo mes de 2025. Fue uno de los agostos con menor cantidad de animales faenados en los últimos 47 años.
La caída de la faena repercutió en la producción. Según el Consorcio de Exportadores de Carnes ABC, en los primeros nueve meses de 2026, se produjeron 2.203 millones de toneladas, 6,6% menos que las 2.357 millones de toneladas de igual período de 2025.
Mientras el consumo interno retrocede, las exportaciones crecen. Foto: archivo
Mientras el consumo interno retrocede, las exportaciones crecen. Entre enero y agosto, subieron 6,5% interanual hasta alcanzar 567.400 toneladas res con hueso. En consecuencia, los despachos destinados al mercado interno se contrajeron 11,3%, con la reducción de la oferta disponible para los consumidores locales.
Los Estados Unidos se convirtió en uno de los principales motores del crecimiento de los envíos al exterior, con un salto anual mayor a 330%, impulsado por el nuevo cupo de 100.000 toneladas otorgado a la Argentina.