Los proyectos para construir centros de datos vinculados a la inteligencia artificial en Texas están suscitando rechazo y temor a un colapso de la red eléctrica estatal. El gobernador Greg Abbott estableció auditorías de energía y agua para conceder los permisos y anunció que Meta y OpenAI se han comprometido a cumplirlas.
Días antes de tomar esa decisión, el gobernador había dispuesto congelar la aprobación de nuevos centros de datos. Esto obliga a la Comisión de Servicios Públicos de Texas (PUCT) y al Consejo de Confiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT) a paralizar el avance de la lista de espera de interconexión hasta que cada proyecto se someta a una auditoría exhaustiva.
“Establecí límites claros para garantizar que los centros de datos protejan nuestra red eléctrica, conserven nuestra agua, respeten nuestros vecindarios y sean autosuficientes”, dice Abbott en un comunicado. Agrega: “No deben trasladar los costos a las familias de Texas ni interferir con su calidad de vida”.
La PUCT y ERCOT deben recibir y auditar esta información antes de que los proyectos de centros de datos puedan avanzar. “No pueden tomar decisiones para garantizar la estabilidad y la fiabilidad de la red eléctrica basándose en información sustancialmente incompleta”, continuó el gobernador de Texas.
El principal detonante de la decisión radica en la saturación crítica de la lista de espera de interconexión de ERCOT, el organismo regulador de la red independiente que abastece a la mayor parte del estado. Según datos de la gobernación, actualmente hay más de 1.800 proyectos a la espera de aprobación que suman una demanda potencial de 474 gigavatios, cifra que supera en más de cinco veces el récord histórico de consumo máximo registrado en Texas.
El 10 de junio, el gobernador Greg Abbott estableció estándares claros y de sentido común para garantizar que el desarrollo de centros de datos no se realice a expensas de las familias o comunidades de Texas. Según estas normas, para ser aprobados, los proyectos deben comprometerse a:
• Pagar por su infraestructura eléctrica en lugar de trasladar los costos a las familias y pequeñas empresas de Texas.
• Reutilizar su propia agua.
• Reducir el costo de la electricidad para los tejanos.
• No perturbar los barrios residenciales para preservar la calidad de vida en Texas.
• Autofinanciarse y eliminar la dependencia de incentivos obsoletos financiados por los contribuyentes.
Los temores de muchos pueblos y políticos de Texas también se han percibidos en otros estados y en países del mundo que avanzan con la creación de grandes sitios dedicados a los datos de la Inteligencia Artificial.
Por eso, el gobierno de Texas obliga a la Comisión de Servicios Públicos de Texas (PUCT) y al Consejo de Confiabilidad Eléctrica de Texas (ERCOT) continuar con el control y examinar cada proyecto de centro de datos que quiera instalarse en Texas. Y lo harán de la siguiente manera:
Meta Platforms construye un centro de datos en un terreno de 1.000 acres (405 ha) en El Paso, cerca de la frontera entre Texas y Nuevo México. A fines de julio anunció una asociación con BlackRock para administrar las instalaciones cuyo costo total ha sido estimado en 14.000 millones.
Por su parte, OpenAI, creadora de ChatGPT, construye el complejo Stargate en Abilene. Las obras comenzaron en 2024, pero sufrieron varios contratiempos debido a la necesidad de fondos para una inversión total estimada en 50.000 millones. La empresa OpenAI se asoció con SoftBank y Oracle para conseguir financiación.
Amazon, Google y Chevron, que tienen proyectos similares en Texas, también anunciaron que aceptarán las normas impuestas por el gobernador Abbott.