En medio de las tensiones por las posibles candidaturas para la presidencia del Partido Justicialista bonaerense, en la noche del jueves Máximo Kirchner reveló a su círculo íntimo que está dispuesto a cederle la presidencia al gobernador Axel Kicillof con el objetivo de garantizar la unidad del peronismo.
La afirmación de Kirchner llega después de un día de especulaciones, cuando falta poco más de una semana para la presentación de listas de cara a la renovación de autoridades partidarias.
Los intendentes cercanos a Kicillof hoy militan en el Movimiento Derecho Al Futuro (MDF), la plataforma del gobernador para ser candidato presidencial en 2027. Desde ahí impulsan a la vicegobernadora Verónica Magario para liderar el partido a nivel bonaerense.
La idea de llevar a Magario creció en las últimas semanas porque Kicillof siempre fue esquivo a la posibilidad de conducir el PJ provincial. Sin embargo, esta semana varios deslizaron la idea y un grupo de intendentes se lo propuso en la reunión del mediodía del jueves en La Plata. El gobernador no rechazó la posibilidad, aunque algunos de los presentes descreen de que pudiera presentarse.
En La Cámpora recogieron el rechazo a la figura de Máximo Kirchner y presentaron como posibilidad a Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora. Pero en el MDF vetaron al lomense. Ahí volvió a cobrar fuerza la chance de que Julio Alak, jefe comunal de La Plata, sea el postulante de la unidad, ya que está en el espacio de Kicillof pero nunca tuvo mala relación con el kirchnerismo más duro.
Sin embargo, en la noche del jueves y ante la versión que corrió de que Kicillof consideró evaluar una postulación para presidir el PJ, Máximo Kirchner hizo un gesto por la unidad, que a la vez es una presión.
Según consignó Clarín, Máximo le dijo a su entorno que para salir de la discusión respecto al PJ bonaerense y para garantizar la unidad, apoyará la idea de que Kicillof presida el PJ. “Tal como sucede con los gobernadores en otras provincias”, dijeron cerca del diputado nacional y líder de La Cámpora.
En La Cámpora resaltaron que con esa actitud, Máximo deja en claro que “no hay cuestiones personales y que prefiere la unidad, que está por encima de los nombres”.
En la semana, cerca del gobernador habían adelantado que de cara a la negociación iban a reclamar la presidencia y la mitad de los cargos. “El PJ tiene que defender la gestión del gobernador y plantarse a las políticas de Milei”, resumieron en La Plata.
Antes del gesto de Máximo Kirchner, hubo un pequeño operativo clamor. Florencia Saintout, integrante de La Cámpora, pidió por Kirchner como candidato. “¿Qué queremos? ¿Un peronismo conservador, un peronismo mascota de poder? ¿Un peronismo transformador que se banque discutir con el poder, que no es solamente Milei, es el poder mediático concentrado, el poder económico. Tenemos que discutir qué queremos en el 2027. Justamente, yo quiero un Kirchner”, lanzó la ministra de Cultura del propio Kicillof.
En diálogo con AM 530, Saintout se preguntó: “¿Cómo es que todos no estamos discutiendo proyectos, pero asumimos naturalmente que Kirchner en el PJ ya no es? Máximo es mucho más que un nombre, es Kirchner y ha honrado ser Kirchner”. Después llegó la palabra de Kirchner a sus íntimos.
Del otro lado, también hay extremos. El intendente de General Villegas, Gilberto Alegre, y militante del MDF, tuvo una dura calificación contra Cristina Kirchner. “El kirchnerismo no es peronismo. Es socialismo del siglo XXI. Para mí, Cristina Fernández es una delincuente condenada por delitos comunes”, lanzó Alegre en una entrevista con Radio Actualidad, de Villegas.
Lo cierto es que en 45 días está fijada la fecha para la renovación de autoridades. Parece difícil que por los plazos puedan llevar adelante una elección interna. Por esa razón también empieza a primar la unidad, aunque con fórceps.